Mostrando entradas con la etiqueta pasta base. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pasta base. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de octubre de 2010

Bonomi respondiendo en Código País

Acá un artículo de El País, más abajo, respuestas que dio Bonomi en Código país en 3 partes.
Por supuesto, como es común en la fuerza progre, se ríe socarronamente mientras habla, como si el tema seguridad tuviera alguna gracia...

El no sabe ciertamente qué va a pasar, en todo dice "creo que", o sea, no tiene idea.


Extraído de El País
Sin respuesta

Algunos se rodean de rejas, están los que compran todo tipo de armas y se parapetan en sus casas y locales comerciales. Muchos contratan guardias. No faltan quienes buscan otras alternativas. El asunto es procurar protección en esta sociedad jaqueada por el delito. Pero hay también uruguayos que aún confían en la fuerza pública y piensan que en una emergencia llamar, por ejemplo, al 911 surtirá efecto. Lamentablemente, demasiadas veces no. Cada vez más gente comprueba con horror o tristeza, que la respuesta policial no es la esperable. En ocasiones esto ocurre demasiado tarde, como en el caso de la desventurada niña que hace un par de años fue asesinada en Maldonado sin que su última llamada, que fue al 911, le sirviera de nada.

En aquel momento, la entonces ministra del Interior, Sra. Daisy Tourné, prometió investigar qué había ocurrido con esa llamada. Admitió que el sistema de emergencia aún no estaba capacitado para responder llamadas a nivel nacional. En ese momento, la ministra estaba por viajar a China a fin de averiguar cómo funcionaba allí el sistema.

Ahora nos enteramos de que si bien la ministra fue a Oriente y volvió, el sistema de emergencia que se compró (sin licitación) hace cuatro años a una empresa china que cobró doce millones de dólares por él, todavía no opera.

Créase o no, esa es la situación respecto de un servicio que debería ser esencial. Se trataría de algo lamentable en cualquier repartición pública. Pero estamos hablando de un tema clave en un país donde los homicidios, hurtos y rapiñas asuelan a la población. ¿Y ahora qué van a hacer? ¿Viajará alguien más a China para ver cómo se las arreglan los chinos?
El País Digital

Los links a los videos:
primera parte: http://www.youtube.com/watch?v=213V_BO0pcg
segunda parte: http://www.youtube.com/watch?v=n-n3llqzZtI
tercera parte: http://www.youtube.com/watch?v=wCIOazzgIWI









Blogalaxia Tags: vicepresidente,

martes, 29 de junio de 2010

Pienso igual que este periodista, será tan difícil ver la realidad?

Extraído de El País.
Para mi, esta nota, resume fantásticamente, lo que pienso sobre la violencia, la pasta base y la inseguridad reinante en el país todo, pues esto ya no es sólo exclusividad de Montevideo, lamentablemente, y poco a poco, se ha ido extendiendo hacia el interior.

Obviamente, es más fácil echarle la culpa a una cosa que al ser humano como tal, responsable de sus actos.

Es de esperarse, que el Gobierno se deje de circo y se dedique realmente a hacer algo al respecto, pero con la seriedad del caso, y no haciendo aquello que le da renombre a algunos desesperados de protagonismo, pero que en la realidad, no resuelven absolutamente nada.


Básico
MARTÍN AGUIRRE REGULES

Qué tema la pasta base. Está en todos lados, en el informativo de TV, en el discurso del político, en el grupito que se junta en la esquina. Y con la llegada hoy del Día contra el Abuso de Drogas, la invasión será aún mayor.

No soy experto, pero creo que el problema por el que la sociedad uruguaya no le encuentra la vuelta al tema es que parte de un enfoque errado. Desde el discurso del político, hasta el reclamo de las "madres", pasando por las "oenegés", todos tienden a dotar a una mera sustancia de vida propia. "La droga es basura" dice el cartel publicitario, "la maldita pasta base", dice el cronista policial de TV, "el flagelo" dice el familiar del adicto. La culpa siempre es de esa cosa malvada, de ese invento de algún siniestro agente del mal. "Atribuir a una droga lo debido a un usuario implica dotar de vida propia a lo inanimado, y despojar al elemento animado de su vitalidad", alerta al respecto el filósofo español Antonio Escohotado, gran estudioso del tema.

Pero esa explicación tiene la ventaja de la comodidad. Cuánto más fácil es para el político, para el familiar, para la sociedad, culpar a esa cosa exógena de los problemas, en vez de detenerse a pensar cuales son las responsabilidades propias de que ese familiar, o ese sector social, haya decidido voluntaria y conscientemente encarar un camino de autodestrucción garantizada.

Y ese enfoque errado se magnifica cuando el gobierno está en manos de gente que desconfía del individualismo humano (neoliberalismo le dicen). Así vemos que las políticas oficiales oscilan peligrosamente del enfoque "Romani" en el cual el adicto es una pobre víctima que no puede controlar su vida, a la tesis Mujica, por la cual hay que encerrarlo contra su voluntad a picar leña.

Modestamente creo que la cosa debería ser más sencilla. Un ciudadano adulto y capaz es dueño exclusivo de su cuerpo, y en su hogar debería tener derecho a hacer con el mismo lo que quiera. Incluso destruirlo. Eso no le compete al Estado, ni a Jorge Vázquez ni a la Suprema Corte de Justicia.

Ahora bien, desde el momento en que ese ciudadano comete un delito, tiene un accidente, o afecta a cualquier semejante como consecuencia del consumo de una droga, la ley debería ser implacable. No verlo como un atenuante, como pasaba hasta no hace mucho con el alcohol, sino como un agravante serio de la pena. Ni pobrecito ni nada.

Y en ese caso, la justicia podrá darle al individuo que alegue el consumo de drogas como justificación de su conducta, la alternativa de internarse voluntariamente (para lo que se precisan centros adecuados) hasta que se recupere del vicio. La otra cara de la moneda de la libertad, debe ser siempre la responsabilidad.

Porque lo único que como sociedad se puede hacer para enfrentar el problema de drogas como ésta es, por un lado encarar las causas que llevan a alguien a querer arruinarse así, y por otro las consecuencias que tiene para todos ese proceso. La experiencia mundial es contundente en enseñar que mientras haya una sola persona que quiera usarla, por más estado policial que se invente, y por más lindo que salgan en los diarios las requisas y los allanamientos, la droga va a estar siempre a disposición del que quiera usarla.
El País Digital

Blogalaxia Tags: vicepresidente,