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lunes, 5 de abril de 2010

Carta de un Oriental al Presidente Arias

Recibo y publico, no agrego nada más porque considero que esta carta, está más que clara, y coincido plenamente con lo dicho.

Señor Embajador de la República de Costa Rica en la República oriental del Uruguay.
Por intermedio de éste sistema, solicito a Ud. hacer llegar por la vía que usted considere pertinente, esta misiva al Señor Presidente de la República de Costa Rica Dr. Don Oscar Arias.
Por supuesto que tiene usted desde ya mis mas sinceros agradecimientos por tan delicado favor.

Al Señor Presidente de la República de Costa Rica Doctor Oscar Arias.
Distinguido señor:

Antes de abordar el tema sustancial que me impulsa dirigirme a Ud, es mi intención poner en su conocimiento lo siguiente:

Cuando éste, mi país, no existía como República Independiente, un grupo de hombres mal armados, con escasos pertrechos, sin recursos bélicos y la mayoría de ellos sin preparación cultural, decidieron echar las bases de nuestra nacionalidad.

Se lanzaron a la audaz empresa de darnos Patria.

Comandados por un criollo llamado José Artigas, a quien llamamos “Padre de la Patria”, se dieron cita en el campo del honor de Las Piedras, el 18 de mayo de 1811, para, por vez primera demostrar al mundo lo que puede lograrse por el amor al terruño.

El usurpador, superior en potencial bélico, en tropas, en experiencia y con un largo historial en cuanto a artes bélicas sufrió su más dura derrota en suelo americano.

Ese día, nació el Ejército Oriental.

A este acontecimiento, le siguieron jornadas como Guayabos, Sarandí, Ituzaingo, Cagancha e India Muerta y la lista seria interminable, para relatar la cantidad de hechos en que el Ejercito Oriental se cubrió de glorias, no con poco costo de vidas y sangre de sus hombres.

Ser Soldado de este Ejército, significó desde entonces, integrar una selecta estirpe de varones,- hoy por razones de equidad-, lo integran tambien mujeres orientales.

Voy a lo sustancial de mi carta…

Hoy, insertos en pleno S XXI Ud, Sr. Presidente, se toma la libertad de sugerir la disolución del Ejército de la República Oriental el Uruguay.

Supongo que cuando así lo propuso, no midió la reacción de nuestro pueblo.
En lo que me es personal, Sr. Presidente, considero que ha cometido Ud. el más grave error de su gestión presidencial.

Lo desacertado de sus sugerencias, ha ofendido grandemente a la Institución armada, por consecuencia, a sus mandos y a sus integrantes, quienes, por razones de ética, quizás no le responderán, pero yo, con mis potestades de ciudadano Oriental, amparado por la Constitución, recojo el guante y le replico.

Ese Ejército que Ud sugiere disolver, es heredero del valor y el legatario de los mismos ideales de aquel Ejército artiguista de mis citas anteriores.

Sus integrantes, a través de sus 199 años de existencia, sin importar rangos, armas, especialidades ni jerarquías han sabido llevar bien puestos sus atuendos como tales.

Este Ejército, Sr. Presidente, al igual que la Armada Nacional, y la Fuerza Aérea uruguaya, son la esencia, el alma, el cuerpo y el espíritu de la “Familia Oriental” y viceversa.
Sin espíritu de ofensa, le consulto Sr. Presidente: ¿Tiene su Costa Rica un tan decorado historial de glorias militares como lo ostenta la República Oriental del Uruguay?
Este Ejército, Sr. Presidente Arias, es co fundador de esta República, sostuvo, custodió y custodia las instituciones democráticas en toda circunstancia, tiempo y lugar, al igual que la Armada y la fuerza Aérea

Además, Sr. Presidente, comparte con los gobiernos de turno y con sus armas hermanas, la responsabilidad de salvaguardar y proteger la vida de sus conciudadanos en casos de crisis y/o desastres naturales.

¿Sabe el por que de esto último? Pues, por la profesionalidad y dedicación de sus integrantes, son ellos hombres y mujeres que están preparados y dispuestos a servir, cada cual en su área de responsabilidad.

Este Ejército, esta compuesto por ciudadanos honestos y capaces, dotados ellos de unos valor excepcional y dignos de llamarse “Soldados”.

Y lo más rescatable, Sr. Presidente Arias, que en su demostración de amor a la Patria, los Integrantes de este Ejército, concurren a enlistarse en filas en su muy temprana juventud, en forma “voluntaria y desinteresada” ya que no los atrae el interés pecuniario, si tenemos en cuenta que son sueldos que en algunos casos no llegan a los U$S 300.

Este es el Ejército que Ud sugiere disolver.

Y recalco: de este Ejército Sr. Arias, nunca salió un disparo por la espalda, como expresa Ud. en su desubicada carta. Sería conveniente que se informara al respecto.

Como si esto fuera poco, remarco, ese Ejército, está integrado por orientales que además de mantener el orden interno y poseer la preparación adecuada, son convocados y requeridos para mantener la paz y el orden en lejanos rincones del mundo, donde hombres de mentes insanas en afán de satisfacer sus apetitos personales conducen a sus compatriotas a masacres fratricidas.

En cada Oriental Sr. Presidente, sepa que hay un soldado, ya sea en el taller, al frente de un aula, en la cabecera de un enfermo, acaso en la más humilde tarea, encontrará Ud, un Oriental dispuesto a servir en ese Ejército que Ud. pretende hacer diluir.

Le pregunto, Sr. Presidente: En algún momento de sus 69 años de vida, ¿ha tenido el honor de lucir el uniforme de su patria?
¿Ha sido Ud. soldado, por casualidad?
No, yo, creo que no, pues si así fuera, no hubiera caído en tan lamentable error.
(Le aclaro que yo, no tuve el honor de ser integrante del Ejército Oriental).

Además, supongo simplemente, que habrá pensado usted, para que ser Soldado o poseer Ejército, si mi país está asociado a la nación de mayor potencial bélico del planeta.
He ahí la respuesta.

Tal vez tambien se habrá cuestionado usted: “Para que quiere el Uruguay un Ejército siendo un país tan pequeño y compartir fronteras con dos naciones gigantes”?
“Civis Pacem Para Bellum” es mi respuesta, Sr. Presidente.

Los orientales, tomando palabras de Don José Artigas,”no tenemos mas enemigos que aquellos que se oponen a la pública felicidad.”

Quiero poner tambien en su conocimiento que la “Familia Oriental” es militarista por excelencia, prueba de ello, es que de cada núcleo familiar, por lo menos uno, ostenta el orgullo de ser militar.

Cuantas naciones se pueden vanagloriar de estos lauros?
La causa de esta misiva, Sr. Presidente Arias ha sido simple y humildemente para demostrarle que ha cometido un “Grosso error”, agregando a esto que según convenios tratados internacionales, ha incurrido usted en “Intromisión e Inmiscución en asuntos particulares de un Estado libre”.

Creo haber sido lo suficientemente explícito Sr. Presidente Arias, así que luego de esta lección de orientalidad, le sugiero respetuosamente que retorne a sus deberes locales, con el agregado la de haber adquirido una pequeña dosis del sentir de un Oriental.

Difunda entre la juventud costarricense “algo” del ideario artiguista.

Pero, con cautela, no sea que le surja un José Artigas y le arme un Ejército tal como ocurrió en éste suelo en 1811.-

Al culminar, se me ocurre invitarle a acercarse en cualquier visita a éste suelo soberano y haciendo uso de las libertades que brinda nuestra Constitución, hacer la misma propuesta al Pueblo Oriental ante el monumento al Padre de la Patria.

Inténtelo en forma personal. No por carta.

O, para ahorrarse el viaje, haga las mismas sugerencias a países vecinos y más cercanos a su Costa Rica, que sí, tienen ejércitos a los cuales Ud debe prestar atención.

Tal vez, y solo tal vez, el éxito le acompañe.
Excelentísimo Presidente Arias, quedo a esperas de su amable respuesta.

La espero?

Saluda a Ud muy atentamente, un descendiente del Gral. José Artigas.

Sub Oficial Naval ( R )

Tabare E. Barrios Dalmao
Montevideo, Abril 2 de 2010


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sábado, 3 de abril de 2010

La ficha que faltaba!!

Cuando leí esto, no me dio ni para enojarme....

Lo único que nos faltaba es que un señor que vive en otro país, nos venga a decir cómo manejar nuestros temas, nuestro país y nuestro ejército!

Tendrá algún interés especial para sugerir tan enfáticamente que no tenemos necesidad de tener ejército en Uruguay? Realmente muy raro y muy desubicado.

Insólito

Causó estupor la carta del presidente de Costa Rica, sugiriendo a Uruguay la "abolición" del ejército.

Luego de deshacerse en adjetivaciones ditirámbicas sobre el pasado de Mujica, Arias fundamenta su aspiración en que "los ejércitos son enemigos del desarrollo, enemigos de la paz, enemigos de la libertad y enemigos de la alegría". (sic)

Y con total soltura, concluye afirmando que "Uruguay no necesita un ejército", le bastaría un cuerpo de policía. Luego de una almibarada exposición, invoca los ejemplos de su país, de Panamá, de Haití -país del que se sostiene en ámbitos internacionales la necesidad de "reinventar"- como modelos a seguir por Uruguay. Con la gratitud que corresponde, sería bueno decirle a Arias que los problemas uruguayos, los resolvemos aquí y a nuestra manera.

El País Digital

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