jueves, 29 de noviembre de 2012

Cazando sifilíticos

Asombrarme, no.

Me deja con los pelos parados. Habiendo homicidios diarios, habiendo violencia por doquier, robos, mugre, un sistema de salud desastroso, se ocupan de esto con  la policía?

Muy fuerte

Extraído de El Observador 

Un nuevo mamarracho oficial: a la caza del sifilítico

Como no había otra idea en la vuelta se les ocurrió que la Policía debe detener a quienes tengan esta enfermedad

En el Uruguay progresista de la marihuana libre, el aborto legal y y las políticas de género, el gobierno acaba de aprobar un decreto que tildarlo de fascista es darle una escala demasiado alta ante un presunto debate filosófico.

Resumen: los policías, en vez de andar detrás de rapiñeros y traficantes, deben salir a la caza de presuntos sifilíticos; sí, personas enfermas de sífilis. La sífilis viene creciendo en Uruguay. El año pasado, en el hospital Pereyra Rossell 4 de cada 100 embarazadas tenían sífilis. De cada 10 niños que nazcan de esa madre, 9 tendrán la enfermedad. Uruguay tiene 1,5 casos cada 100 mil habitantes. La Organización Mundial de la Salud tiene como meta el 0,5.

Entonces el gobierno va y emite un decreto según el cual una mujer embarazada que tenga sífilis debe ¿delatar? a su pareja aunque, quizás, ella no quiere que se sepa quién fue su pareja.

Si no lo hace, los médicos (ahora, además, en el papel de soplones), tendrán que hacer una denuncia policial a efectos de ubicar al hombre y conducirlo para que sea tratado.

Parece un delirio pero esto tiene carácter legal en este momento en Uruguay. Cuando el semanario Búsqueda le preguntó al ministro de Salud Jorge Venegas por semejante barbaridad, el secretario de Estado se manifestó sorprendido aunque el decreto llevaba su firma.

El Observador le preguntó al director general de la Salud, Yamandú Bermúdez (algunas de cuyas respuestas sobre otros asuntos técnicos meten miedo), y dijo que el decreto seguirá vigente porque “nadie tiró una idea”. A pesar de lo monumental de la respuesta, le quedaron restos para agregar: “Si me dan una solución, perfecto, lo discutimos de nuevo y lo armamos”. ¡Lo armamos!

Así, al vuelo, la primera idea que se me ocurre es que el ministro Venegas o al menos Bermúdez renuncien al cargo porque son un peligro, ya no para la salud pública, que lo son, sino también para las libertades públicas. Pero su renuncia sería todo un lío político para el gobierno; parece mejor seguir con todo este mamarracho aunque después se enojen con lo que dicen las encuestas.


Blogalaxia Tags: vicepresidente,

5 comentarios:

Viviana Beatriz dijo...

Que se puede esperar... Está bien que se prevenga pero no así. Es un horror todas las cosas que están haciendo y encima después tenés que aguantarlos en los medios de comunicación haciendose los cancheros re piolas. Esto se va directo al tacho. En picada como PLUNA.

La Ciudadana dijo...

Hola Viviana
es que yo no podía creer!!!

Pensé que era la broma de una amiga, cuando leí la noticia dije, ta, cerrá y vamos, es más peligroso un sifilitico que un delincuente?

muy fuerte!

Anónimo dijo...

Gobierno Mujica - La ilusión deshilachada

En Lucha Nº 7, editorial Octubre-Noviembre 2012 periodicoenlucha.enlucha@gmail.com

En unos de sus magistrales escritos, Carlos Real de Azúa llegó a definir al Frente Amplio como una "verdadera contra-sociedad". ("Partidos Política y Poder en el Uruguay", Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1988). Describía así un proceso asambleario desde las bases, de radicalización política y social de masas. Donde confluía una práctica colectiva de ruptura. No solo con el régimen bipartidista de blancos y colorados, sino con el modelo socio-económico de dominación apuntalado por las clases propietarias locales y el capital imperialista.


De aquella experiencia fundacional no sobrevive nada. La "admirable alarma" de 1971 es un apolillado recuerdo. La democracia liberal sustituyó a la dictadura militar. Con el paso de los años vinieron las renuncias. El programa de "reformas estructurales" fue abandonado. Una por una las demandas fundamentales se fueron archivando: reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior, reforma urbana, no pago de la deuda externa, rompimiento con el FMI. Fue entonces que el vaciamiento programático devino en progresismo. Mejor dicho: en reformismo sin reformas. Donde los eufemismos "cultura de gobierno" y "lealtad institucional" sirvieron para disfrazar la capitulación de tupamaros, estalinistas y socialdemócratas. Todos ellos terminaron por inclinarse ante la "democracia de mercado".


La presidencia de Mujica (como antes la de Tabaré Vázquez) representa una línea de estricta continuidad en esa capitulación. En tal sentido, nada nuevo. Su gobierno es hijo del "proyecto progresista". Donde la "disciplina fiscal y monetaria" y el beneficio a los empresarios (locales y extranjeros) vienen acompañados de políticas sociales compensatorias para mitigar las miserias sociales. Ninguna "reforma estructural" ha sido realizada en lo que va de su mandato.

Anónimo dijo...

CONTINUACION
Muchos esperaban un "giro a la izquierda" y la acentuación del "gobierno en disputa". Aunque Mujica había confirmado al "equipo de Astori" y se había comprometido en el "respeto a las reglas de juego". Esto es, a las condiciones de acumulación de capital que emanan de los centros imperialistas. Cuando se cumple la mitad de su período de gobierno, Mujica no tiene nada distinto para mostrar. La ecuación del "país productivo" se resume a lo heredado: modelo agro-exportador; concentración-extranjerización de la tierra; instalación de multinacionales forestales, sojeras y mineras; refugio de todo tipo de negociados financieros; endeudamiento externo y sometimiento a las instituciones financieras internacionales.


En todo caso, se decía, el segundo gobierno del Frente Amplio avanzaría en una cuestión central: mejorar la "redistribución del ingreso" para así "disminuir la brecha de desigualdad". Ni siquiera eso. Según el Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT, "el flagelo de las bajas remuneraciones afecta al conjunto de los trabajadores uruguayos"; 813 mil trabajadores tuvieron en 2011 un ingreso menor a 10 mil pesos líquidos mensuales. (Informe de Coyuntura 2012). O sea: más de la mitad de la fuerza de trabajo sobrevive en la precariedad salarial. Mientras en 1988 la masa salarial total representaba un 34% del Producto Bruto Interno (PBI), en 2011 fue de 32,3%. O sea: "la brecha de la desigualdad social" sigue favoreciendo a los más ricos.

Anónimo dijo...

CONTINUACION
Que la "bonanza económica" no derrama hacia abajo ya se sabía. Pese a todos los "planes sociales" más de 450 mil personas viven en la extrema pobreza, la mayoría son niños y jóvenes entre los 4 y 16 años. El gobierno lo reconoce. Tanto que ha decidido aumentar el "gasto" para atender a 30 mil hogares en "situación crítica" y a otros 100 mil que si bien "salieron de la pobreza" se mantienen aún en "situación de vulnerabilidad".

La "movilidad social" es parte de la mitología que re-alimenta el progresismo. Igual que la propaganda sobre la "ampliación de la clase media". El mapa de la injusticia social se puede ver a través del territorio fragmentado: en Punta Carretas, Villa Biarritz y Pocitos, la pobreza es el 2,7%; en Manga, Piedras Blancas, Marconi, Casavalle, Borro, Unión y Aires Puros, es el 64%. En el interior del país, la pobreza rural alcanza el 30%.

Todas las encuestas dan que la cotización de Mujica viene a la baja. Igual que la gestión de su gobierno. Las ilusiones se fueron deshilachando. En el Frente Amplio registran el dato y proponen abrir un debate para "actualizar" las señas de "identidad". Porque a la izquierda (oficial), "no se le cae una idea, y no tiene otra respuesta que suavizar las medidas de la derecha" (Gerardo Caetano). Otros plantean avanzar en una "alternativa al sistema capitalista" (Partido Comunista); emular a la "socialdemocracia de los países nórdicos" (Partido Socialista), y hasta "aumentar los impuestos a la renta del capital". (Pedro Buonomo, uno de los economistas del "ala socializante" que asesora al presidente).


Nada creíble. Suena a farsa. Sobre todo porque proviene de una elite burocrática y oportunista. Que asumió como insuperable el orden del capital; que gestiona la subordinación de los trabajadores a los intereses patronales. Vale decir, que renegó de cualquier lucha por la transformación política, económica y social. La vuelta de Tabaré Vázquez al ruedo político es un síntoma claro de la "crisis de proyecto" del Frente Amplio: su figura aparece como la principal carta para vigorizar la maquinaria político-electoral. Y apostar por un tercer gobierno progresista. Aunque desde ya sepamos que, de darse, lo único que eso garantiza es más de lo mismo. Es decir, la continuidad del programa económico que, en 2005, certificaron las corporaciones empresariales y las instituciones financieras internacionales.

Boletín electrónico de un sector de la izquierda, al servicio de las luchas de los movimientos populares. Comité de Redacción: Waldemar Torino y Mario Pieri. 4Agendaradical@egrupos.net